Conclusión


Cultivar la autonomía es un proceso que se hace necesario en los profesionistas de las artes escénicas para que logren desarrollar el trabajo que eligieron, sobre todo en un país que se somete a las leyes del mercado y en el que impera el hábito del consumo. Cuando los valores se alimentan por la cultura del individualismo, la posesión material, el reconocimiento de las actividades tecnológicas, entre otros elementos, la elección por las actividades escénicas induce forzosamente a reestructurar un sistema de vida. Esto incluye el cuestionamiento de los valores familiares, de las instituciones educativas y del propio sistema social, económico y político que han propiciado la adquisición de una identidad artificial y extremadamente inconsistente. La ideología del poder que se manifiesta en diferentes ámbitos de la vida consigue difuminar cualquier intento por sustraerse de las condiciones que el mercado asigna; sin embargo, para superar esta situación se requiere, en primer lugar, lograr desarrollar una conciencia que capte los elementos que contaminan los objetivos buscados. Es, entonces, que se fortalecen los proyectos de vida para encontrarse con la identidad y el verdadero sentido del individuo.

La realización personal y profesional de los egresados de la carrera de teatro implica reconocer que la vinculación y la empatía son fundamentales para realizar el proyecto de vida. Esto ha originado que en la ciudad de Puebla y en algunos municipios conurbados -por ejemplo, en Atlixco y San Martín Texmelucan- se formen diversos grupos. Solamente en la capital poblana existen aproximadamente 30 grupos activos que se presentan en diversos espacios alternativos. Difícilmente podría pensarse en años anteriores al siglo XXI que puestas en escena se lograrían presentar en bares, cafés, vecindades o zonas periféricas de la ciudad. Sin embargo, la imaginación y la necesidad de los profesionistas por tener un espacio en la sociedad y erigirse como seres productivos, han impulsado la expansión y la dignificación del teatro. Esto puede apreciarse a través de una mayor asistencia del público, siendo éste quien también determina la transformación cultural y artística en la ciudad.